Bienvenidos

Bienvenidos a la Odisea, nuestra Bitácora de viajes.

Primeras sensaciones en Florencia

Bogdan y Carla nos cuentan las primeras sensaciones que han vivido en Florencia como usuario y acompañante de silla de ruedas. Sus sueños respecto al proyecto, las reflexiones que les está despertando descubrir la Florencia accesible.

Como diseñar y participar en una expedición

Organizar una expedición es una tarea complicada que lleva meses de trabajo, gestión y burocracia. Es necesario tener capacidad para la logística, saber gestionar recursos humanos, saber evitar los problemas y también solucionarlos…Aprende de la mano de Jordi Serrallonga.

Fotografía antropológica de la mano de Artisal

La antropología, del griego Anthropos “hombre o humano” y Logos “conocimiento” es descrita como una ciencia social que estudia al ser humano de una forma integral. Descubre nuestro aprendizaje de la mano de Artisal.

La Odisea: punto y final

Nuestra tarea orientada al turismo accesible se traslada a El mundo accesible, una plataforma que nace fruto del trabajo durante el Máster en Periodismo de viajes.

jueves, 26 de abril de 2012

Fabio Tropea, o cómo ser y no ser

La teoría de los colores nos advierte que gracias a la combinación de pigmentos rojos, verdes y azules se puede producir luz blanca, mientras que combinando cian, magenta y amarillo se obtendría su antónimo, el señor de la oscuridad, el negro. ¿Por qué decimos que vemos la luz y no la oscuridad? Porque en la luz hay algo de calor, color y vivacidad que no tiene la oscuridad. Porque la oscuridad nos atemoriza y permite engañarnos, robarnos nuestras pertenencias más directas y adentrarnos en un mundo pantanoso de sombras y no-ideas. 

Teoría de los colores del poeta y científico alemán Johann Wolfgang von Goethe
Fuente: wikipedia


Precisamente el concepto de luz encaja perfectamente con el de comunidad: una sociedad que comparte valores, donde el calor humano es imprescindible, y nuestro color más vivaz sorprende al resto. Interrelaciones donde la incertidumbre de algunos se apelmaza con valores rígidos, aunque constantes, de otros. Como esa llama que nunca se apaga, en el posicionamiento de la luz se entiende en el mundo: en el posicionamiento de un grupo, también.

Basta con ver el significado del círculo como idea de comunidad natural y compartida – aunque construida por necesidad-  y en el de la flecha, esa rata sin escrúpulos y muchas ambiciones – fundamento de todo, un ejemplo sería McDonald’s- que pisotea a los demás llevándose sus bienes para luego volver a su nido postergado. 

El concepto de círculo también podemos encontrarlo como consecuencia de lo que aprendemos de generación en generación, en patrones familiares, como la relación entre padres e hijos, cuñados y sobrinos u otro ejemplo donde un vínculo sea el elemento unificador del grupo. Es decir, todos los grupos – definidos como conjuntos con un mismo fin, objetivos o ideales para obtener un resultado-.

 ¿A + B = C?
La comunicación, ese instrumento que permite hablar de los orígenes y el saber, la compartición de territorio y valores es, de todas, un instrumento de guerra, similar a otros creados antaño. Es éste un concepto que embarga sociabilidad e interconexión de normas, principios morales o ideológicos entre generaciones: sin éstos, no habría vínculos que los mantuviera suspendidos en ningún grupo social.  

El forastero, ese ser raro, terrorífico, que va en contra de la ley, no comparte vínculos con la sociedad y apechuga un futuro vertical y no horizontal -en el marco de las relaciones entre personas-, como el de la mayoría de los edificios de las grandes ciudades. Es el principal enemigo de la comunicación.Es el ser solitario, un enemigo sin escrúpulos que sólo se guía por su instinto, no quiere comunicar sino poseer. 
                      
La imagen del forastero ha impregnado la mayoría de mitos, cómics, películas y libros, etc. sobre este concepto.  Una ejemplo claro es la saga Crepúsculo, que juega con el concepto del muerto viviente representado en lobo, el mayor depredador de la historia en compañía de los hombres. El temor que desde siempre hemos visto reflejados en los lobos, que salían de su guarida para comer y retornaban a ella, ahora se representan en la sociedad como seres igual de terroríficos y con unos colmillos bien afilados, dispuestos a morder no sólo la manzana del árbol sino toda la comunidad de manzaneros del sistema. Es el primer gran forastero.

En contraposición, otro de los enemigos del planeta es la cucaracha, ese elemento “miniaturizado” que permite moverse por el intersticio de la sociedad y se reproduce con facilidad; y el virus –como una radio muy pequeña-, ese elemento invisible que muta y vuelve a mutar, se reproduce aún con más facilidad y cuesta más de matar. 

Símbolos y tradiciones
En la comida y la “gastronomía” encontramos el concepto de genio de una comunidad. Es el orgullo a negar la evidencia de que una comida autóctona puede cocinarse en más localidades o países alejados  de la cultura de procedencia, aunque eso pueda alertar una ira o malestar por parte de los que creen que es “suya” o “propia”. Este concepto está relacionado con el etnocentrismo y esa necesidad de pensar que nosotros podemos formar un grupo “propio” con valores “propios” que nadie más nos va a robar. 

Una consecuencia de este concepto es institucionalizar la propiedad privada en las personas – y en el artículo 33.1 de la Constitución Española- como un derecho, un medio de subsistencia “normal” en la sociedad. Ésta ha pasado de entenderse como el derecho individual y personal por antonomasia a articularse como una institución jurídica objetiva, cargada de limitaciones impuestas por la función social a la que se encuentra sujeta.

Reflexionemos un poco... ¿Qué son las tradiciones? No son más que símbolos arquetípicos de comportamientos que son repetidos más de dos veces y se extrapolan, se copian a otros lugares, convirtiéndose en festividades llamadas “propias” de cada territorio. Resulta contradictorio, pero si juntáramos las tradiciones de todas las culturales, veríamos que todas tienen algo en común: algún símbolo en especial. Aunque seguramente el círculo visible o invisible de esa tradición es el punto ecuánime de todas éstas, cumpliendo con la función de compartir.

La conclusión de todo este entramado es que el ciudadano se ha ido fragmentado: es una persona que lo conoce todo por televisión, incluidos esos chismorreos que antes se hablaban en pueblos y ahora se hablan en reality shows o simplemente en el nuevo concepto de  “programa blanco”. ¿Por qué ocurre eso? Definitivamente, por la necesidad de permanecer en el círculo, ese círculo que no se regula a sí mismo y que cada vez produce más y más flechas, más y más desvíos, más y más frustraciones.  Sin duda, un mar de dudas para tanta seguridad revalorizada en los grupos.

Hasta que no nos demos cuenta de la importancia de regularnos a nosotros mismos como parte de nuestro ecosistema sin presión alguna, ni la idiosincrasia y la soberbia que aparentamos debido a creencias aprendidas tan sumamente importantes para nosotros –por ejemplo, que el individuo es una propiedad en cotización constante aquí y allá-, no habrá nada que hacer, ni nada que construir en la sociedad homínida de la que todos pertenecemos y formamos parte, por y para siempre.

Rosa Maria Calaf, una mujer de mundo


La obra Viajeras Intrépidas y Aventureras, de Cristina Morató, cuenta que el primer libro español de viajes lo escribió una mujer: Isabel Barreto. La navegante española del siglo XVI se adelantó mil años a los relatos de Marco Polo, y tuvo a su comando una expedición de la conquista de América, ostentando así al título de almirante.  

A pesar de los prejuicios y la poca divulgación de sus hechos, la mujer esta incluida en la historia de los viajeros, relatando también durante siglos la trayectoria de la humanidad: sus aventuras, conquistas y experiencias con culturas y pueblos diferentes. La acompañan en esta historia otras muchas viajeras, entre las que destacan Catalina de Erauso, exploradora y militar del siglo XVII o May French Sheldon y sus expediciones del siglo XIX son conocidos. 

Hoy, en pleno siglo XXI, el 70% de las personas que viajan son mujeres. El mercado está atento a público y las viajeras se atreven a conocer sitios cada vez más distantes, que despierten el interés cultural y sean ricos en paisajes y contrastes. Un ejemplo del escenario viajero contemporáneo es la abogada y periodista jubilada Rosa Maria Calaf.  La corresponsal más veterana de Televisión Española, con 38 años de trabajo, se considera entusiasta, curiosa e incansable, características que la han llevado a conocer más de 170 países y actuar como periodista en zonas de conflicto de Oriente Medio. 

El otro somos nosotros 

Rosa María presenta el viaje como sinónimo de conocimiento porque nos acerca al imprevisto, contiene lo desconocido y el poder del aprendizaje.  Para ella es diferente viajar como periodista que como viajera, pero en ambos los casos se debe estar atento a lo que pasa, siempre observando con respeto, interés y humildad ante una realidad distinta. 

“El periodista tiene que avanzar con la premisa de que el otro somos nosotros y acordarse siempre que nunca es el protagonista de nada. Como corresponsal solo es el intermediario entre la audiencia y las realidades ajenas”. 

Además, el profesional debe estar atento a la organización de la viaje y siempre integrado en su equipo. “Las relaciones humanas toman tiempo, son desgastantes. Tener una buena convivencia con el grupo es fundamental para obtener buenos resultados”. 

Rosa Maria Calaf
Fuente imagenés: Gabinete Comunicación y Educación

Especializarse e informar para llegar al conocimiento 

Rosa María destaca que para hablar de viajes es preciso que el profesional busque especializarse en temáticas y lugares, trabajar a fondo las narrativas, tener un estilo propio, escribir bien, para que el lector se sienta atraído por el texto. “Por eso la lectura es imprescindible”.  

La responsabilidad y la ética son hermanas inseparables de la actuación periodista. Así, el periodista de viajes debe ser cauto al transmitir la emoción por la  información y, además, está en su mano utilizar la tecnología a servicio de la información, del bien común y no de los intereses de los grandes medios de comunicación. 

Para Calaf, el silencio también es una forma de manipulación y es el periodista el encargado de luchar contra ello. Es el profesional el que tiene que romper con los tabúes y tener un espíritu crítico. Los conflictos del mundo cambian y las catástrofes también, pero un buen periodista debe estar listo para contarlo. 

Una gran viajera

La periodista empezó a viajar con su familia cuando aún era niña y desde entonces nunca dejo de hacer las maletas. “La gran riqueza que pude obtener de mi padres fue la pasión por los viajes”. Sin duda, para su época también fue una pionera y abrió la corresponsalía de Moscú para la Unión Soviética, la corresponsalía de Viena para los países del Este-Balcanes y reestructuró la corresponsalía de Buenos Aires para América del Sur. Además, ha sido corresponsal en Nueva York para Estados Unidos y Canadá y en Roma para Italia y El Vaticano. No conformándose con eso, antes de jubilarse cubrió la región desde Pakistán hasta Nueva Zelanda. 

Ser una mujer nunca ha limitado de ninguna manera la amplitud y profundidad de su obra, demostrando que el buen viajero existe más allá de las cuestiones de género y que es posible prender hasta de las situaciones más complicadas.  Rosa María destaca sobre el papel de la mujer que ésta “necesita saber dónde meterse, respetar las diferentes culturas, aprender a vestirse adecuadamente. Pero lo más valioso es poder adentrarse en el mundo femenino, porque las mujeres pueden contar cosas que no le contarían a un hombre periodista”.

miércoles, 25 de abril de 2012

Sant Jordi en Barcelona

Los viajeros que llegan a Barcelona y pasan en la ciudad condal el 23 de abril disfrutan de una de las festividades más emblemáticas de Catalunya. Un recorrido por las ramblas, las rosas, los libros y las leyendas. Disfrutad de nuestra mirada personal del día Mundial del Libro.
















“Ghosts of Spain – Travels through a country’s hidden past” by GilesTremlett

This book is, in some way, chronicle of current Spanish history, but it is also a chronology of some unfortunate events. Written by a foreign figure, “The Guardian” journalist Giles Tremlett, gives opportunity to tourists to identify with the writer and make Spanish mentality familiar. On the other hand for Spaniards, to realise how they look like in the eyes of strangers. Between interesting facts, and divulgation of some dark secrets from Iberian Peninsula, after reading you feel that you have to come and visit this country.

Who caused the Civil War? Why do Basque terrorists kill? Why do Catalans hate Madrid? Did the Islamic bombers who killed 190 people in 2004 dream of a return to Spain’s Moorish past? These are very serious questions, and answers given by a stranger could be very painful for some Spanish citizens. Real impartiality usually comes out of a stranger’s mouth, and in that fact maybe lies the essentiality of this book.

The appearance of mass graves containing victims of Franco’s death squads seventy years after war ended, finally has broken what Spaniards call ‘the pact of forgetting’. At this charged moment, Giles Tremlett embarked on a journey around Spain - and through Spanish history. Spaniards he found had tried to wipe both the Civil War and Franco from their memory. The graves were secretos a voces - whispered secrets everyone knew about but did not discuss. It stays unknown after so many years, still exists an imaginary ghost of separation between aggressors and victims. Or, more precisely, between ideas who was aggressor and who were the victims. History was a tinder-box of disagreements for Spaniards. The ghosts of the past were everywhere.


Besides serious topics, this book shows Spanish nature in an amusing way. Why do they dislike authority figures, but are cowed by a doctor’s white coat? How had women embraced feminism without men noticing? What binds gypsies, jails and flamenco? Why do Spaniards go to plastic surgeons, donate their organs, visit brothels or take cocaine more than other Europeans?

Giving answers about Spanish people is not the most important thing from the Tremlett’s pen. He speaks also about influence of mass tourism, mostly from Germans, Britains and the Dutchmens on the Spanish environment, structure of cities like Benidorm and Marbella, and changes on the island of Majorca. Writer mentions anthropologist Nadja Monnet and her research about “guiris” and their behavior. Nadja explains “el arquetipo del "guiri" es el playero, el visitante alto, rubio en búsqueda de sol”. About them, Spaniards don’t have so much good words to say about. Here starts the confrontation of Nadja and Giles. He says that “guiris” have bad influence to the domestic values, and Nadja says that statement like this "Yo nunca veré a un sudamericano como "guiri", nunca... No se me ocurre. Es sudaca, coño. Y el árabe, no es guiri es moro y el francés gabacho. Y el "guiri", ¿quién es? Pues, el resto, o sea, los, los..." from her research are unacceptable. Two different attitudes, and two more reasons to read this book.

Many books we have chosen to read. But how many books have found us? There are some important things we never talk about. There are some irrelevant things we often speak about. For exemple forgiveness. There wont be such things like dark secrets from the past, but only bright future. For everyone.

Links de interes:
Nadja Monnet research

martes, 24 de abril de 2012

Santiago Tejedor presenta su último libro: Amara


Santiago Tejedor durante la presentación de su último libro, Amara.
Foto: Carla Llamas / Soiartze Heras




El jueves 19 de abril de 2012, Santiago Tejedor presentaba su último libro. Amara: un viaje tras las pisadas del pueblo rarámuri, veía por fin la luz.

El público pudo disfrutar de las imágenes del viaje de Santiago, amenizadas por la música de Utara, un músico e intérprete de canciones de los pueblos nativos de América.